Queridos amigos :
Me despido por unas semanas para descansar y recargar energías. En septiembre volveré con nuevos artículos y propuestas que deseo sigan acompañando tu camino espiritual.
Antes de hacer esta pausa, quiero hacerte una petición.
Dedico muchas horas a reflexionar y escribir en el blog, con el deseo sincero de ofrecer reflexiones que puedan acompañar y sostener en el camino personal de cada uno. Sé, por mensajes que recibo, que lo que comparto llega al corazón y ayuda de verdad
Si crees que lo que escribo puede ser valioso también para otras personas, te agradezco de corazón que lo recomiendes o lo compartas. Es una forma sencilla de extender esta red de cuidado y crecimiento interior.
Gracias por estar ahí.
Deseo que este verano sea para ti algo más que un cambio de ritmo. Que puedas vivirlo como un tiempo de cuidado, de atención a lo esencial, de conexión contigo misma y con lo que da sentido a tu vida.
Aunque no siempre podamos parar del todo, el verano nos ofrece pequeños respiros:
🌿 momentos de silencio,
🌿 caminatas sin prisa,
🌿 conversaciones que tocan el alma,
🌿 o simplemente una brisa que nos recuerda que estamos vivas.
Aprovecha esos instantes. Agradece lo que llega. Suelta lo que ya no necesitas. Y si algo dentro de ti pide descanso, escúchalo sin culpa: cuidar de ti también es una forma de amar.
Si crees en Dios, deja que Él te hable en lo sencillo. No hace falta hacer grandes cosas para encontrarse con lo sagrado. A veces basta con estar, abrir el corazón y dejarse mirar con amor.
Nos volveremos a encontrar en septiembre. Hasta entonces, deseo que tu verano sea fértil, amable y lleno de presencia.
Con cariño,
Mireia
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