Sobre mí

Sobre mí

Conoce mi motivación para crear este blog sobre crecimiento interior, fe cristiana y meditación.

Reconecta con tu esencia a través de la meditación cristiana

Soy Mireia Poch, acompañante de crecimiento interior y meditación cristiana ,formadora y escritora. Camino cada día buscando Dios en el silencio y en las personas que acompaño. Doy cursos y seminarios presenciales y on line sobre temas de crecimiento interior y meditación . En el área profesional soy coach y acompaño de forma individual y solidaria a personas en programas de coaching solidario de reorientación y crecimiento profesional

En un momento de crisis profunda encontré la práctica de la atención plena (mindfulness) como un primer paso hacia la calma. Con el tiempo, vi que necesitaba ir más allá. El descubrimiento de la meditación cristiana fue decisivo: no solo me trajo paz, sino que me acercó a Dios y a mí misma de una manera que nunca habría imaginado.

Hoy medito cada día, por la mañana y por la tarde, y comparto esta práctica en un grupo semanal de la comunidad cristiana de San Francisco de Asís de Barcelona. La meditación diaria es una experiencia que transforma, que profundiza en la fe cristiana y que ayuda a conocerse con más verdad y sencillez.

Desde hace años, dedico parte de mi tiempo a acompañar, de manera solidaria, a personas que se encuentran en momentos de cambio profesional o vital. Lo hago con el convencimiento de que todo el mundo debería poder acceder a un acompañamiento de calidad, sea cual sea su situación económica. Es una manera de poner mis dones al servicio de los demás.

Este blog nace con el deseo de compartir la riqueza de la meditación cristiana y su relación con el Evangelio y la vida de cada día. También recoge reflexiones que nacen de la experiencia, del estudio y de la oración, escritos con un lenguaje sencillo,cálido y cercano. Comparto, además, libros, audios y guías que preparo para las personas y grupos a los que acompaño, con una mirada cristiana, humana y compasiva.

Todo ello quiere estar al alcance de quien lo necesite. Me anima el deseo de que otros puedan descubrir la paz, el amor y la fuerza que Dios da.

Yo siembro. La cosecha no está en mis manos.