El pasado fin de semana, en el entorno sereno del Real monasterio benedictino de El Paular, cerca de Madrid tuvo lugar un retiro de meditación cristiana que reunió a un grupo de personas deseosas de profundizar en su camino espiritual. El silencio del monasterio, rodeado de la belleza natural del Valle de Lozoya, ofreció el marco ideal para la interiorización, la participación en la liturgia de las horas y la eucaristia y la práctica de la meditación cristiana.
El hilo conductor del retiro fue el Evangelio de Tomás, un texto antiguo que recoge palabras atribuidas a Jesús, muchas de ellas en forma de sentencias breves y enigmáticas, que invitan a una lectura contemplativa y transformadora. A partir de este Evangelio, se propuso una reflexión sobre el camino hacia la limpieza de corazón, esa pureza interior que permite ver a Dios (cf. Mt 5,8).
Tres actitudes para profundizar en la vida espiritual
Para acompañar este proceso interior, ofrecí tres charlas en las que profundice en tres actitudes fundamentales que sostienen y maduran la vida espiritual:
- La atención plena, como apertura al momento presente y a la presencia de Dios que habita en todo. Aprendimos a cultivar una mirada receptiva y silenciosa, dejando atrás la dispersión para entrar en el “reino que está dentro de nosotros”.
- El desprendimiento, entendido no como renuncia forzada, sino como liberación interior: dejar caer lo que nos impide avanzar, soltar los apegos y las imágenes falsas de nosotros mismos y de Dios, para vivir desde una mayor sencillez y libertad.
- El discernimiento, como capacidad de escuchar en profundidad lo que nace en el corazón, reconocer lo que viene del Espíritu y distinguirlo de las voces del ego o del miedo. Un discernimiento que no se apoya solo en la razón, sino en la luz que surge del silencio y de la oración.
Cada actitud fue acompañada de momentos de silencio y espacios para compartir desde la experiencia. El clima del retiro fue fraterno y muchos participantes expresaron su gratitud por haber podido vivir unos días de encuentro con ellos mismos y con el misterio de Dios que habita en lo más hondo.
Si conoces a alguien interesado en los retiros de meditación cristiana, puedes compartirle esta experiencia.





