En los cursos que imparto siempre reservo un tiempo para trabajar actitudes. Con los años he visto que son un punto clave, porque influyen directamente en cómo vivimos lo que nos pasa y en cómo nos situamos ante los demás y ante Dios. También las he recogido en el libro Vivir con serenidad, donde forman parte del camino de crecimiento interior que propongo.
Durante los próximos meses quiero compartir este trabajo de una manera más pausada. Cada mes estará centrado en una actitud concreta para detenerme en ella y mirarla con calma, dejando que vaya entrando poco a poco en la vida.
Cada mes escribo ocho posts. Son dos a la semana que se publican los martes y los viernes. Durante cada mes escribiré sobre la misma actitud pero desde lugares distintos: lo que pasa por dentro, la relación con los demás, la forma concreta de vivirla y la apertura a la fe. Junto a esto, habrá también un acompañamiento desde la meditación cristiana, siguiendo la enseñanza de John Main: la práctica, las dificultades que aparecen y los frutos que se van dando con el tiempo.
Una actitud es una forma de situarte ante la vida. No es algo puntual. Se expresa en cómo piensas, en cómo sientes y en cómo actúas. Muchas veces tenemos reacciones que se han ido creando con los años y que generan tensión o cansancio. Profundizar en las actitudes ayuda a ir cambiando esa manera de estar, con más consciencia.
Las actitudes sobre las que escribiré son ocho : autocompasión, aceptación, no juzgar, soltar, confianza, compromiso, coherencia y claridad.
Desde la fe cristiana, este camino se sitúa en un lugar más hondo. Tiene que ver con dejar que la vida se vaya ordenando desde dentro, a la luz de la presencia de Dios, que acompaña y se hace cercana en lo cotidiano.
Mi deseo es que los posts sean una invitación a detenerse, a mirar y a dejar que algo vaya cambiando poco a poco.
De estas ocho actitudes, ¿hay alguna sobre la que te interese especialmente que profundicemos? Si quieres, cuéntamelo en los comentarios.






